Dröm

Dröm en sueco es soñar/sueño.

Ella- mi pequeña- me entenderá.

Recuerdo lo bonito que es relajarse, disfrutar, soltar el control.

Y regreso a mi niña María, tan chica y tan grande siempre. Tan pendiente de todo, tan responsable, tan preocupada. Enjaulada sin saber por qué.

El control. Es la misma sombra que me sigue, en la luz y en la oscuridad.

Mi niña María, tan pendiente de todo, tan responsable, tan preocupada. Enjaulada sin saber por qué.

Dröm!!!! Sueña…..

Suelto equipaje, me libero de cargas y vuelo. En aquel avión de papel que hice en la escuela.

Olvidarse de la hora, del deber, de hacerlo perfecto, de la imagen, de lo que se espera, de la norma, de las obligaciones.

Vacaciones de mi control, por favor.

Sol, playa, liberación, expandirme con el todo. Volar con la mente y con el alma.

Para incorporar el patrón, para hacerlo mío, en mi normalidad, tengo que repetirlo.

Mucha playa, mucha arena, mucha tranquilidad.

Vivir instalada en el “deber” como modo de funcionar, es el mayor detonante de la angustia, de la ansiedad, del malestar.

Me niego.

Está en mis mano. Y me cuesta borrar lo automatizado, pero no pretendo que sea fácil. Pretendo hacerlo posible.

Dröm!!!! Sueña…..

Si paso de las obligaciones de antes, con el trabajo, sus horarios, las funciones, cumplir con todo y todos y, tratar de hacerlo perfecto, además de la hipoteca, resto de responsabilidades, etc. Si paso de éstas y las convierto en otras, pero con la misma carga y pretensiones (mi automático), estaré perpetuando mi problema.

Me niego.

Dröm!!!! Sueña…..

Propongo unas vacaciones de mis maneras. Cerrar los ojos, escuchar las olas, sentir el calor de la arena en la piel. Relajarme y soñar.

Simplemente soñar.

Dröm!!!

Ella- mi pequeña- me entenderá.

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