Montaña rusa

Mis emociones son tan extremistas como lo soy yo. Suben y bajan como un sistema de poleas. Arriba-abajo.

Lo sorprendente es que, en la mayoría de las ocasiones, no alcanzo a darme cuenta de qué las hace volar hacia la luz o sumirse en la oscuridad.

De último, el malhumor se hace presente en mi durante un rato cada semana, más o menos. Ahí me veo yo, sin motivo aparente, con el rabo cruzao (cruzado) o los morros pa´lla lante (para allá adelante).

Molesta con el mundo. Con los ruidos, con las luces, con las palabras y con los silencios. Incómoda en mi y conmigo.

El pecho se vuelve un torbellino. Como el centrifugado de la lavadora. ¡Y grrrrrrrrrrrrrr, quiero gritar para echar esa agua sucia de mi cuerpo!

Luego, más tarde o al día siguiente, una sensación de tristeza, vacío, desorientación……

No es algo estable. Menos mal.

Horas después, serena y gratificada. Viendo colores a mi alrededor. Encontrando respuestas. En mi sitio. Con mis brazos arropados por otros brazos.

Incluso, ¡qué locura!, agradecida con la EM.

Evidentemente estoy transitando un camino pedregoso. Que desconozco, que no controlo, que me asusta. Lo bueno es que también siento que soy valiente. A fuerza de comprobarlo, me lo voy creyendo.

¡Valiente María. María valiente! Me escribieron estas palabras, así tal cual, hace poco. Y sí, creo que es cierto.

Aunque traiga de la mano huracanes, vendavales, tsunamis, agujeros negros, volcanes en erupción.

Me gusta una frase que he leído y dice:

“No es darle sin miedo, es darle con todo y miedo”

Tal vez, lo que te hace grande ..
 no entienda de cómo y por qué.
 Tal vez, lo insignificante ..
 se ha visto en un barco de nuez.
 
 Tal vez, lo que te hace grande ..
 no sea difícil de ver.
 Tal vez, cada guiño esconda ..
 la llave que intentas tener.
 
 Ya ves, se nos queda grande ..
 y hay riesgo de alarma otra vez.
 Tal vez, cuando todo amaine ..
 la suerte nos vuelva a vencer.
 
 Y en el vaivén de planes sin marcar ..
 cae sobre ti la bomba universal;
 no hay colisión, ni ley, ni gravedad
 que te pueda hacer caer .. aunque tiren a dar.
 
 Tal vez, las paredes ladren ..
 y el techo empiece a correr,
 dirán que cayó el gigante
 y un charco se ha abierto a tus pies.
 
 Tal vez, lo que te hace grande ..
 no entienda de cómo y por qué.
 Tal vez, lo que me hace grande ..
 es tenerte delante otra vez.
 
 Y en el vaivén de planes sin marcar ..
 cae sobre ti la bomba universal;
 pero no hay colisión, ni ley, ni gravedad
 que te pueda hacer caer .. aunque tiren a dar.
 
 Suena un tambor, retumba en el umbral ..
 viene hacia aquí, me atrae como un imán.
 
 No sé lo que te hace grande,
 no entiendo de cómo y por qué.
 
 Suena un tambor, retumba en el umbral ..
 viene hacia aquí, me atrae como un imán.
 Pero no hay ecuación ni formula genial
 que te ayude a comprender .. lo que asoma detrás. Lo que te hace grande. Vetusta Morla. 
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