Mi mirada

Mi mirada, como un obturador, se abre para dar paso a la luz.

Y todo se ve diferente.

A través de mis ojos, siento nuevamente esperanza. Sencillamente, la puedo ver. Deja de ser etérea para mí, y la huelo, la toco, la veo, la escucho.

Mi mirada se encuentra de frente con Esperanza, aquella chica que hace un tiempo se escondió de mí. Hoy me vuelve a enseñar su rostro. Sus manos, su pelo, su manera delicada de caminar.

¡Qué bella es!

He tenido la revisión de estimulación visual y cognitiva, a la que llevo asistiendo -semanalmente- varios meses.

¡Todo son buenas noticias!

Varias de las dificultades que se instalaron en mí, tras el último brote (visión, equilibrio y atención), están remitiendo a pasos agigantados.

Meses de lucha, trabajo y constancia.

Hoy contemplo a Esperanza.

Y abro periferia, veo colores, los toco, los saboreo, los huelo.

Mis ojos brillan de la emoción.

¿Sabes cómo huele la confianza?

Es una mezcla entre valentía, perseverancia e ilusión.

Y mi mirada ve mejor, pero también es capaz de palpar, de saborear, de sentir. A ella, al mundo, a mí.

Hoy mi mirada se siente agradecida.

 

imagen de Esther Gili
Anuncios