Vitamina D

Cuando entré en el hospital, me estaba viendo un neurólogo (por lo privado), que fue el que solicitó el ingreso urgente. Tras ese periodo y ya con el diagnóstico bajo el brazo, volví a pedir cita con él, porque me enteré que era quien llevaba la unidad de EM en el otro hospital de la capital. Él tuvo sospechas desde el inicio y por ello, tras la segunda consulta me derivó directamente a mi hospital de referencia para que me ingresaran.

Por tanto yo tengo dos neurólogos. El que me toca por la Seguridad Social, que fue el que llevó mi caso en el tiempo de ingreso y el que me dio la noticia. Y el otro, al que voy con más frecuencia y que me atiende por lo privado, que también es especialista en esta patología.

El segundo, es el que me habló por primera vez de la Vitamina D. La necesidad de tomarla siempre por la relación directa que había con la EM. En mis analíticas desde el ingreso, aparece la deficiencia que tengo de ella.

Mi otro médico no la ve tan necesaria, o al menos, no me ha insistido en que la tome. Ni me la pautó al hablarme de los diferentes tratamientos.

Por tanto se aprecia, respecto al uso de esta vitamina, dos visiones diferentes.

Al principio, tomaba sólo una dosis al mes de 25000 iu. Posteriormente, cuando comencé con una naturópata para la alimentación, me sugirió que aumentara a una cápsula de 4000 iu al día y que cuando me tomara el bote del mes, estuviera una semana sin las cápsulas.

En la actualidad, tomo 2 cápsulas al día y cuando tomo el bote, estoy 3 días sin más. Esto se debe a que llevo un tiempo leyendo sobre los beneficios que supone las altas dosis de esta vitamina en las enfermedades autoinmunes.

Estas cantidades que tomo son mínimas y no necesitan supervisión de algún médico que ponga en práctica el protocolo Coimbra, que es el de las altas dosis.

Más adelante, trataré de contactar con alguno que lo lleve a cabo y buscar formas de iniciar esta terapia.

Actualmente, sigo varias páginas que cuelgan artículos al respecto, he hablado con una persona que sigue este protocolo y cada vez me siento más convencida de las ventajas terapéuticas que ofrece.

Siempre me ha gustado leer e informarme sobre las cosas que me repercutían. No soy una persona pasiva que asuma todo lo que me pautan o sugieren. Antes me gusta crearme una opinión propia y contrastar informaciones. Eso lo he hecho tanto con la EM, como con cualquier otro tema que me incumba y esté a mi alcance.

Quizás sea coincidencia, quizás no. Pero la realidad es que hace 11 días que aumenté la dosis (2 cápsulas diarias)  y hace 9 que pude caminar más de lo que mis piernas me llevaban permitiendo.

He tenido otras situaciones que me confirma que al menos, el aguante que tienen mis piernas, empieza a parecerse más a la María que era antes. ¡Olé, olé, olé!

Hay otras cosillas que aún están ralentizadas y que al mirarme en el espejo de mi recuerdo, distan mucho de aquella mujer.

Pero por algo se empieza.

¡Más vitamina D, por favor!

Andaba perdida de camino pa la casa
 cavilando en lo que soy y en lo que siento
 pokito a poko entendiendo
 que no vale la pena andar por andar
 que es mejor caminá pa ir creciendo
 
 Volveré a encontrarme con vosotros
 volveré a sonreír en la mañana
 volveré con lágrimas en los ojos
 mirar al cielo y dar las gracias
 
 Pokito a poko entendiendo
 que no vale la pena andar por andar
 que es mejo caminar pa ir creciendo
 pokito a poko entendiendo
 que no vale la pena andar por andar
 que es mejo caminar pa ir creciendo
 
 Mirarme dentro y comprender
 que tus ojos son mis ojos
 que tu piel es mi piel
 en tu oído me alborozo
 en tu sonrisa me baño
 y soy parte de tu ser.
 Que no vale la pena andar por andar
 es mejor caminar pa ir creciendo.

 Pokito a poko entendiendo
 que no vale la pena andar por andar
 que es mejo camina pa ir creciendo.
 
 Volveré a sentarme con los míos
 volveré a compartir mi alegría
 volveré pa contarte que he soñado
 colores nuevos y días claros.
 Volveré pa contarte que he soñado
 colores nuevos y días claros. Chambao.
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