Ensalada de terapias

Variadito de lechugas, un puñado de tomates cherry, aguacate en rodajas, trocitos de papaya, pepitas de granada por encima, orejones cortados en trozos, aceite de oliva, vinagre balsámico de módena, pipas de calabaza, de girasol y semillas de sésamo.

Mi ensaladita de la salud.

Tal como preparo las ensaladas, con esa mezcla, esa frescura, esa buena intención, llena de colores y sabores diferentes, de esa misma manera, he ido creando mi propio menú de terapias y tratamientos para afrontar la EM.

A veces voy variando los ingredientes y en lugar de lechugas uso berros, rúcula o albahaca. En lugar de sésamo, pongo semillas de chía o nueces, o cambio la papaya por fresas o miel en lugar de vinagre.

Lo mismo con mis terapias.

Mis lechuguitas actuales:

Lunes, miércoles y viernes voy a rehabilitación para mejorar la coordinación, la fuerza, el equilibrio, y potenciar el hemicuerpo izquierdo que es el que mayor afectación ha tenido.

Desde hace un mes aproximadamente y, por segunda vez en este año, por problemas en las rodillas (tendinitis, condromalacia rotuliana e inflamación), me ponen tens y onda corta.

Tratamiento médico convencional: sigo con el Copaxone (acetato de glatiramero) inyectable 3 veces por semana, además de la Vitamina D, Vitamina H, B7, B8 (Biotina). Alguna pastillita más que ayuda a mi estado de ánimo porque en noviembre, tocó su fondo.

En breve, el copaxone será sustituido por Tecfidera (dimetilfumarato) y para paliar los efectos secundarios de éste tomaré lansoprazol y montelukast.

He de decir que me ha costado mucho, muchísimo aceptar tomar todo esto. Además de la lyrica cuando hizo falta por los fenómenos paroxísticos, o los pulsos de corticoides en cada brote. Quien me conoce sabe lo reacia que soy a tomar medicación química. Pero bueno, en este momento, así ha sido. Y por ahora, así seguirá siendo.

Fisioterapia y acupuntura: además, un vez cada 20 días aproximadamente voy al fisio a que me coloque todo el desastre que le he hecho a mi cuerpo, los anteriores 19 días. Al caminar mal voy sobrecargando otras zonas, al apoyarme tanto en mis brazos y hacer más fuerza de lo habitual se me llenan de dolores y el cuello y hombros se contracturan de mala manera. Él también se encarga de poner agujas de acupuntura y va viendo cómo están mis canales de energía. ¡No lo cambiaría por nada!

Psicóloga: hago terapia desde que salí del hospital para ir afrontando el nuevo menú de vida. Es importantísimo. Me ayuda a colocar los espacios de mí que tengo completamente alborotados.

Naturópata- nutricionista, terapeuta de reiki: No creo en la idea de tomar solamente pastillitas de colores y que el cuerpo se ponga sano sin más. Creo que la alimentación es un factor PRIMORDIAL para cualquier tipo de recuperación. No sólo una alimentación “sana”, sino una alimentación terapéutica y que en sí misma sea un tratamiento. Cada 15 días acudo a estas revisiones en la alimentación y suplementación de vitaminas/minerales/oligoelementos, necesarios para ir equilibrando mi organismo.

Mi cuerpo, por toda la química que le meto, tiene quejas por todos lados y los suplementos ayudan a ir limpiándolo. También el inmunosupresor me deja con las defensas muy tocadas y busco la forma de ir ayudándolo por otro lado.

Antes del diagnóstico, ya había decidido eliminar muchos alimentos y prestaba un especial interés a la alimentación sana y a ser posible ecológica.

De vez en cuando he recibido, con ella también, sesiones de reiki. Me ayuda muchísimo a calmar mi estado mental, emocional y físico.

Meditación: una vez por semana acudo a meditación. Es una actividad que puedo hacer sola en casa, pero con el potaje mental de este año, con todo lo que ha supuesto en mi vida, mi cabecita loca va desbocada. Ir con una persona que va guiando el ejercicio me ayuda a focalizar más y mejor mi atención.

Terapia craneo- sacral: a finales de este mes comienzo con esta nueva hortaliza para mi ensalada particular.

Rehabilitación visual: tras el brote último, mi visión ha perdido calidad. Además noto mayor torpeza mental, menos capacidad de concentración. A poco que cambie la temperatura corporal o me emocione, la vista se distorsiona. Ante la evidencia de mis mermas visuales, desde que me den cita, empezaré a comer de esta nueva verdura.

Además, estuve durante varios meses yendo los martes y jueves a piscina también, pero ahora mismo tengo la energía mucho más limitada y como el absceso que me abrieron en febrero ha seguido saliendo una y otra vez, pues la terapia que he dejado apartada por ahora es la piscina. Sin embargo, estoy deseando encontrarme más fuerte y poder volver porque me hacía sentir genial.

También la bicicleta estática fue parte de mi rehabilitación, pero entonces comenzaron los fuertes dolores de rodilla. Así que también tuve que pararla por un tiempo.

Con todo este mix de verduras, hortalizas y frutos secos que hago a modo de terapia, aún no me siento bien. No he logrado estabilizarme. No he terminado de integrar mi nueva realidad. Son tantos y tan variados los cambios…. Y tantos y tan variados los síntomas…….

Me entristece que digan, gratuitamente, que no se me vé tan mal. O que casi no se nota lo que tengo. O que apenas han quedado secuelas. Muchas son “invisibles” claro.

¿Se imaginan ustedes llevar a cabo todas estas terapias y pastillas que entran por la boca y, aún así, no estar bien?

Es cierto que a veces me agoto de hacer tanto y tanto y…. volver a caerme. Pero debe ser que aún estoy en proceso inicial, que el cuerpo no se ha adaptado a tanto altibajo, no ha tenido buena sintonía con el tratamiento actual y que mis emociones se encuentran en montaña rusa todavía (muchos duelos no sólo el de la EM).

Está claro que cada terapia o tratamiento que pruebo es para seguir indagando, porque considero que no tengo calidad de vida y mi empeño es ese: llegar a tener una mejor calidad de vida, seguir siendo autónoma e independiente y que cada terapia que haga, sume a mi vida.

No me voy a conformar con aquello de “es una enfermedad crónica y degenerativa”. No, no, no. Eso lo acepto, vale es así, eso dicen. Pero al menos que todo lo que está a mi alcance lo haya probado e intentado.

Pues lo dicho, ¡me voy a preparar una ensalada de salud!

Si gusta…..

imagen de Heo Ji Seon.
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