Miss Mielina

La mielina es una membrana grasa que aísla cada nervio en el cerebro y la médula espinal como una funda de plástico alrededor de un cable eléctrico. Esta es la envoltura protectora que garantiza la transmisión normal de los mensajes nerviosos de una parte del cuerpo a otra. La rápida conducción de los impulsos nerviosos a lo largo de las fibras nerviosas es esencial para las funciones motrices y sensoriales. Si la capa de mielina que cubre la fibra nerviosa se daña o es destruida, los impulsos nerviosos se vuelven cada vez más lentos o pueden no ser transmitidos del todo. La pérdida de mielina también puede provocar cortocircuitos o bloqueos de transmisión de los impulsos nerviosos. Una región que muestra claramente la destrucción de la mielina se llama lesión o placa”. Información extraída de Internet.

Esto último es lo que nos ocurre a las personas con EM.

Como solución, yo me he aliado con una linda muchachita. Ella es Miss Mielina. Se encarga de reparar, dentro de mi sistema nervioso, esas zonas que han ido quedando con pequeños agujeros y que están generando que mi cuerpo funcione de manera diferente.

Es una coqueta. Le encanta presumir y estar bella. Así que le he pedido que cuide con el mismo mimo y atención, mis pequeñas estrellitas, aquellas que forman mi Casiopea particular.

Hace poco me contaron que la mielina no se regenera, que una vez se han creado esas cicatrices escleróticas, allí permanecen.

Y yo no voy a discutir. No.

Yo lo que he hecho es utilizar esa energía en reunirme con Miss Mielina, en tener varias conversaciones con ella. Mielina sabe, tras todo lo hablado y compartido, lo importante que es para mí ir recuperando la forma de la vaina que tenía antes. Le he pedido por favor, que se esmere lo máximo posible, que se concentre mucho y ponga toda la ternura del mundo.

La he visto cómo se quiere, cómo se cuida, cómo se trata, cómo tiene en cuenta hasta el último detalle, para estar linda, hermosa. Confío en la dedicación que va a poner. Es muy pulcra y cuidadosa.

Ella lo sabe. Conoce sus cualidades y se reconoce delicada y esmerada. Ha aceptado con mucha ilusión la gran tarea de reparar el envoltorio que recubre mis nervios.

Me tranquiliza que sea ella la encargada de esta labor y no las personas que dicen que no se puede. Está claro que con ese mensaje, ni se va a intentar. No saben que yo soy un poco revolucionaria y que como mínimo voy a tratar de hacerlo.

Tampoco saben de lo exquisita que es Miss Mielina con su aspecto y lo fina y atenta que es para con sus labores.

Yo no quise contarle a ella, para no condicionarla, que lo que está estropeado es su vestido. Su ropa es la que se ha pasado y, en sus manos pongo también, el arreglo.

Me consuela pensar que allí no hay espejos y que nunca sabrá que lo que está reparando en su segunda piel.

imagen de Ennji- La princesse aux petits pois
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