Aniversario

Tenía 28 años y una relación desde hacía 3, que aunque no iba bien del todo, nos empeñábamos en mantener.

Aquella mañana al levantarme de la cama, no veía bien. Pensé que se me habría irritado por la pintura en los ojos. El día anterior había ido a la boda de mi amiga Dácil y quizás me había tocado con las manos sucias. Estuvimos de intensa celebración.

Al regreso de la boda, con varias copas de más, fui a verlo a él. Iba muy orgullosa con mi traje color lila. Como llevaba tiempo pasando, no tuvimos un buen acercamiento. Desconfianza, malos entendidos y falta de madurez por parte de ambos. Tras el desencuentro de aquella madrugada, me quedé destrozada en casa y por la mañana llamé a Caro. Ella se iba a Tejeda, pero no pensaba dejarme sola llorando, así que insistió en que me fuera con ella a pasar el fin de semana allí. La verdad, estaba tan triste que quedarme sola era mala idea. Me fui.

En el asadero yo veía mal. Mi ojo izquierdo no respondía. Pensé que igual era producto de los nervios de aquel desafortunado encuentro.

En un sillón de aquella casa, mientras la gente hablaba, comía, bebía y reía, yo me quedé dormida. No quería saber del mundo.

Al día siguiente, ya domingo, no distinguía colores. No podía enfocar y todo se distorsionaba. Estaba asustada, pero a la vez, quería pensar que era producto de la tensión.

Fuimos a coger naranjas y limones. Yo cerraba el ojo derecho para comprobar que veía aquel paisaje solo en blanco y negro. Me rascaba y tocaba constantemente el ojo. Ya desesperada le dije a Caro que creía que aquello no era normal. Que mi visión se perdía por segundos.

Fuimos al centro de salud de Tejeda. Allí no supieron decir a qué podía deberse. Me mandaron a urgencias del Negrín. Aquella noche, tampoco me sacaron de dudas. Me hicieron un pase rápido para la mañana siguiente ir al servicio de oftalmología. No pude ir a trabajar ese lunes, ni los tres lunes siguientes . Estuve un mes sin ver.

Tras varias pruebas, incómodas todas, concluyeron diciendo que podía ser o el principio de una enfermedad desmielinizante, algún virus o nervios. Los resultados en las resonancias (varias semanas de espera después) descartaron, para mi tranquilidad, el primero. Yo en mi silencio, me afané al tercero.

Aniversario

El día que perdí la visión del ojo izquierdo fue el 20 de mayo de 2008.

Justamente 8 años después, el 20 de mayo de 2016, me dan el diagnóstico de Esclerosis Múltiple.

imagen de Shiori Matsumoto
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